Séptimo chakra Sahasrara
El nombre en sánscrito es Sahasrara que significa "Multiplicado por mil". Se localiza en la membrana del cráneo en la coronilla, en la parte superior de la cabeza. Se visualiza como color violeta. Está vinculado elementalmente con la energía y el pensamiento cósmico.
El séptimo chakra se vincula a la mente y especialmente la lucidez. La mente va asimilando la existencia, confiriéndole sentido, y construyendo el sistema de creencias. Estos son los programas maestros a partir de los cuales edificamos la realidad. Por eso, este chakra es el chakra maestro y se relaciona con la glándula maestra del sistema endócrino, la pituitaria.
Se abre tardíamente en la vida, una vez que se ha aprendido la naturaleza espiritual de la existencia y a ser capaces de afrontar la responsabilidad de servir al mundo y al planeta. Si se activa demasiado pronto, es posible que alguna otra parte del sistema energético no este funcionando correctamente y acaso experimente locura temporal, confusión e indecisión.
Otra forma en que se puede abrir este centro es a través de la creatividad. Cuando encontramos armonía interna a través de la aceptación de un poder superior, somos capaces de crear y manifestar la armonía externa. Este chakra es el centro de la inspiración, la sanación, la belleza y la serenidad.
Los arquetipos, asociados a este chakra son: el "Gurú" y el "Egocéntrico".
Características del chakra:
Demasiado abierto: es cuando el chakra gira a una velocidad
Demasiado abierto:
es cuando el chakra gira a una velocidad excesiva. Son personas psicóticas o maníaco depresiva, con expresión sexual confusa, frustradas, con la sensación de que el poder no se ha realizado.
Bloqueado: el chakra no gira o lo hace con demasiada lentitud. Son personas constantemente agotadas, que no pueden tomar decisiones y no tienen sentimientos de pertenencia.
Equilibrado: es cuando el chakra gira a la velocidad correcta. Son personas con personalidad magnética, logran "milagros" en la vida, son trascendentes y están en paz con el ser.