Cuarto chakra Anahata
El nombre en sánscrito es Anahata que significa "Intacto". Se visualiza como color verde. Está localizado en el corazón. Guarda relación con el elemento aire. Los órganos asociados son: el corazón, los pulmones y la glándula Timo, también se lo asocia con brazos y manos.
La misión del cuarto chakra consiste en integrar y equilibrar los diversos aspectos de nuestro ser.
El chakra cordial es el centro del amor, es en el corazón donde espíritu y materia realizan su fusión.
El amor que experimentamos en el plano del chakra cordial es claramente distinto del amor-pasión-sexo que corresponde al segundo chakra.
El amor sexual va orientado al objeto: estimula y dicta la pasión la presencia de una persona, lugar o cosa, faltando la cual queda vacía. En el cuarto chakra, el amor no está vinculado al objeto, es un amor que irradia hacia todo lo que sale al paso, porque se siente dentro como un estado del Ser. En contraste con la naturaleza cambiante del segundo chakra y sus pasiones transitorias, el amor del corazón es por esencia duradero, eterno y constante.
El amor es una fuerza unificadora. Hace que las cosas se atraigan y las mantiene en relación. Ante todo, se trata de concebir el mundo en términos de relaciones. Esto exige la comprensión y la práctica del equilibrio en nuestro fuero interno, entre la mente y el cuerpo.
Constantemente nos movemos para acercarnos o alejarnos del amor, representando así los arquetipos positivos y negativos de este chakra: el "Amante" y "El Ejecutante".
Características del chakra:
Demasiado abierto: es cuando el chakra gira a una velocidad excesiva. Son personas posesivas, que aman condicionalmente y se retienen emocionalmente "como castigo". Son abiertamente dramáticas.
Bloqueado: es cuando el chakra no gira o lo hace muy lentamente. Produce personas con miedo al rechazo, que aman en exceso, se sienten indignas de recibir amor y sienten autoconmiseración.
Equilibrado: es cuando el chakra gira a la velocidad vibratoria correcta. Son personas compasivas, que aman incondicionalmente, que alimentan a los demás, y que desean tener una experiencia espiritual al hacer el amor.